Hacienda identifica a 327.000 trabajadores que tendrán que presentar la declaración por haber estado

La campaña de la renta será este año diferente para miles de trabajadores que, por su nivel de ingresos, no tenían hasta ahora obligación de presentar la declaración de la renta, ya que no llegaban a los 22.000 euros anuales que fijan esa obligación de rendir cuentas a Hacienda. Sin embargo, la irrupción de la pandemia y de los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE) alteró esa dinámica. Y es que cuando el contribuyente tiene dos pagadores, y cobra al menos 1.500 euros del segundo y sucesivos, el umbral de ingresos que obliga a presentar declaración se reduce a 14.000 euros, que es el límite exento del IRPF. En el caso de los trabajadores en ERTE, esos dos pagadores son la empresa que los tiene contratados y el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE), que les abonó la prestación por desempleo mientras tuvieron el empleo regulado.


Según desveló ayer en el Senado la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, la Agencia Tributaria ha identificado a 327.000 contribuyentes que, tras haber sido incluidos en un ERTE, se verán obligados a presentar declaración tras no haberlo estado un año antes. A todos estos trabajadores (menos de uno de cada diez de los casi 3,6 millones que tuvieron el empleo regulado), anunció, «se les va a dirigir una carta para reforzar la atención personalizada e informarles de las circunstancias de su caso», así como de la posibilidad de fraccionar el pago, si es que su declaración resulta a ingresar, en las mismas condiciones que cualquier otro contribuyente.


Y es que, enfatizó Montero, los trabajadores en ERTE «no van a pagar ni un euro más ni un euro menos» de lo que le corresponde por su nivel de ingresos, que es el que determina la cuota del impuesto de la renta. El tener dos pagadores, recordó, obliga a hacer la declaración porque se pueden producir desajustes en las retenciones, al no conocer las distintas empresas o el SEPE el volumen de ingresos total de la persona y ajustar así los anticipos que se ingresan al fisco durante el año, lo que obliga luego a regular por lo pagado de menos. En ese sentido, la ministra subrayó que la mayoría de afectados por un ERTE pagarán menos en concepto de IRPF que otros años, porque salvo excepciones todos vieron disminuidos sus ingresos por los meses en los que percibieron el desempleo.